MONÓXIDO DE CARBONO

¿QUÉ ES?

El Mónoxido de Carbono es muy peligroso

El monóxido de carbono es un gas muy peligroso producto de la combustión incompleta, originada en el mal estado de las instalaciones, insuficiente ventilación o instalación de artefactos en lugares inadecuados.

Fórmula del Monóxido de Carbono

El CO se produce cuando se queman materiales combustibles como gas, gasolina, querosén, carbón, petróleo o madera. Las chimeneas, las calderas, los calentadores de agua y los aparatos domésticos que queman combustibles fósiles o derivados del petróleo, como las estufas u hornallas de la cocina o los calentadores de querosén, también pueden producir CO si no están funcionando bien. Los automóviles parados con el motor encendido también despiden CO.

​​​¿ÇÓMO SE PRODUCE EL ENVENENAMIENTO?

Cuando el monóxido de carbono se une a la hemoglobina tiene una afinidad mucho más alta que el oxígeno de la sangre. Así, se forma carboxihemoglobina que impide a la hemoglobina transportar el oxígeno a las células, y por tanto, el organismo no puede obtener la energía necesaria para sobrevivir.

Envenenamiento por monóxido de carbono
  • Es llamado el “asesino silencioso o invisible”: no tiene olor, color, ni sabor.
  • ​La vida media en personas sanas que respiran aire contaminado monóxido de carbono, varía entre 3 a 4 horas.
  • ​Cada año mueren unas 200 personas por intoxicación por este gas
  • Cualquier combustión incompleta de elementos hidrocarbonados va a producir CO.

 

PREVENCIÓN

Para prevenir la intoxicación por Monóxido de Carbono es elemental el control de las instalaciones y el buen funcionamiento de artefactos así como es importante mantener los ambientes bien ventilados:

Control de instalaciones:

– Controlar la correcta instalación y el buen funcionamiento de los artefactos: calefones, termotanques, estufas a gas, salamandras, hogares a leña, calderas, cocinas, calentadores, faroles, motores de combustión interna en automóviles y motos, braseros.
Examinar especialmente las salidas al exterior de hornos, calefones, estufas y calderas para asegurarse que están permeables y en buen estado.
– Hacer una verificación de las instalaciones con personal matriculado que pueda identificar y corregir los desperfectos de la fuente generadora de monóxido de carbono.
– Existen distintos signos que muestran que un artefacto no está funcionando bien y vuelve urgente hacer revisar la conexión por un gasista matriculado: a) Comprobar que la llama de estufas y hornallas sea siempre de color azul. Si la misma es anaranjada, es una mala señal; b) Lo más notorio en un conducto de gas que no esté bien puesto o mal tapado, es el rastro de una mancha negra en el techo y en la pared (en el recorrido que hace el caño).

Ambientes bien ventilados:

– Comprobar que los ambientes tengan ventilación hacia el exterior.
Ventilar toda la casa una vez al día, aunque haga frío.
Dejar siempre una puerta o ventana entreabierta, tanto de día como de noche, y aún cuando haga frío.
– Si se encienden brasas o llamas de cualquier tipo, no dormir con éstas encendidas y apagarlas fuera de la casa.
– No usar el horno u hornallas de la cocina para calefaccionar el ambiente.
No mantener recipientes con agua sobre la estufa, cocina u otra fuente de calor.
– El calefón no debe estar en el baño, ni en espacios cerrados o mal ventilados.
No encender motores a combustión (grupos electrógenos, motosierra, etc.) en cuartos cerrados, en sótanos o garages.
No mantener el motor del auto en funcionamiento cuando el garaje está cerrado. Si su garaje está conectado al resto de su hogar, cierre las puertas.
No arrojar al fuego plásticos, goma o metales porque desprenden gases y vapor que contaminan el aire.​

 

TRATAMIENTO

El tratamiento va a depender de los síntomas del paciente, los cuales van a indicar si la intoxicación fue grave o leve.  Es necesario prestar mayor atención en los pacientes muy jóvenes o en los muy ancianos.

Si la persona sufre cefalea o síntomas menores, se coloca oxígeno en una alta dosis, mediante una máscara nasal con reservorio, y se deja que el paciente se vaya recuperando solo. En estos casos no se necesitan mucho más exámenes complementarios y rápidamente se otorga el alta.

Tratamiento por intoxicación con monóxido de carbono

En casos en donde el paciente se encuentre más comprometido, por ejemplo si estuvo en un incendio, hay que realizarle más estudios, como electrocardiograma o análisis de sangre. A través de estos se busca detectar posibles complicaciones, como un infarto, un edema de pulmón, o insuficiencia renal.

En cuanto al tratamiento en sí, primero se intenta darle oxígeno en altas dosis a través de una máscara. Si no mejora,  o si la intoxicación fue muy severa, se lo deriva a cámaras de oxigeno hiperbárico, en donde la presión  administrada es más fuerte.

 

​¿CÓMO AYUDA LA CÁMARA HIPERBÁRICA?

Cámara Hiperbárica

Las cámaras hiperbáricas son habitáculos de acero y en algunos casos de aluminio, diseñados para soportar presión, que permiten presurizar al paciente para el tratamiento con oxígeno a presión mayor que la atmosférica. Normalmente a 2 o 3 veces la presión atmosférica. Existen cámaras mono plaza y multiplaza.

Es el principal tratamiento utilizado parar tratar el envenenamiento con monóxido de carbono. Para liberar al Monóxido de Carbono de la Hemoglobina son necesarias altas concentraciones de oxígeno a presión ambiental elevada y que los mismos se encuentran unidos por un puente químico de alta resistencia. La OHB no sólo aporta el oxígeno necesario sino que además contrarresta la hipoxia o anoxia que puede presentarse en los tejidos.

Beneficios de la cámara hiperbárica en los casos de intoxicación por monóxido de carbono:

  • Ayuda a eliminar más rápido el CO unido a la hemoglobina
  • ​Acelera la eliminación de la carboxihemoglobina
  • ​Previene secuelas neurológicas​​ y el llamado síndrome tardío. Éste suele presentarse de 1 a 3 semanas posteriores a la intoxicación. Se caracteriza por: Mutismo, apraxia, afasia, convulsiones, sordera, delirios, cefalea, alteraciones de la memoria, parkinsonismo, cambios de personalidad, desorientación temporo-espacial, entre otros.